Una cachonda deja atrás sus problemas y se come orgullosa un pene negro

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Otra demostración de que una mujer no necesita ser follada por ningún lado para darle placer del cielo a la tierra a un tipo. La imponente polla de este chico no toca nada más que la boca y las manos de esta erótica mujer, las cual usa como toda una profesional.

Tiene un diplomado en pajazos y mamadas

Una cachonda deja atrás sus problemas y se come orgullosa un pene negro

Esta putica de élite vaya que sabe cómo complacer a un sujeto sin necesidad de que este se la esté clavando. Toma su enorme paquete y lo agita con sus manos de adentro hacia fuera, usando la boca para la cabeza porque es tan grande que se necesitan muchas más manos para poder esconderla. Cualquier tipo con un trozo como el de este negro estaría confiado en la vida, todos los culos se lanzarían a él y a todos los reventaría pero ahora él es quien está impresionado.

La mejor masturbación de toda la internet

Podrán haber muchos videos de chicas comiendo vergas y chupándola desde todos los ángulos pero nunca va a haber uno que se iguale a lo que esta preciosa mujer está haciendo. Es tanta la presión que provoca tomarla por detrás y cogerla fuertemente por el coño, sin embargo, la mejor opción sin duda sería dejarla seguir con su trabajo.

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1 Comentarios
  • Jakelin Morales 04 febrero 2017

    ¡Álamos del amor que ayer tuvisteis de ruiseñores vuestras ramas llenas;álamos que seréis mañana liras del viento perfumado en primavera;álamos del amor cerca del agua que corre y pasa y sueña,álamos de las márgenes del Duero, conmigo vais, mi corazón os lleva!.
    Así de una manera tan poética podriamos empezar esta experiencia vivida. Como casi todas las cosas maravillosas de la vida, esta vivencia sucedió por casualidad.
    Hace un mes, más o menos cuando esta red nació tuvimos la ocasion de conocer “cyberneticamente” a una pareja con la que desde el primer momento hubo un feeling especial, esto nunca sabremos porque pasa, pero el caso es que sucede. Hablando con ellos nos hablaban de su curiosidad por el ambiente liberal y de sus ganas por adentrarse en este mundo.
    Nosotros en nuestra linea habitual les hablabamos de nuestra vivencias, intentabamos darles consejos basados en nuestros punto de vista que evidentemente distan mucho de ser dogmas de fé, solo son eso, nuestras opiniones y consejos. Pero ese feeling especial con el paso del tiempo se iba incrementando.
    La semana pasada y como consecuencia de lo anterior nos felicitamos telefonicamente el nuevo año y ya se veía  que poniendonos voz, esa amistad y cariño aumentaba por la facilidad y fluidez de la conversación.
    Ellos, dentro de su “virginidad” en el ambiente tenian ganas de empezar y según nos han dicho, querían que su “bautismo” fuese con nosotros, lo cual suponía un gran honor, pero al mismo tiempo, una gran responsabilidad y en cierta medida, temor.
    Nosotros no teniamos ninguna prisa por conocerlos, no queriamos forzar absolutamente nada, pero aún así estabamos convencidos de que una vez el momento hubiese llegado todo ocurriría con normalidad dada la gran calidad humana que se adivinaba por parte de ambos.
    Pues bien, hace unos dias y aprovechando la ocasión que nos brindaba el cumpleaños de ella y con una cierta complicidad de su marido decidimos hacer una escapada relampago a su casa en una zona maravillosa del alto Duero.
    Todo era novedad para todos, ellos por lo anteriormente dicho y para nosotros porque jamás habiamos ido a una “cita a ciegas” a casa de nadie y menos a otra ciudad. Los preparativos estaban hechos, la teoria lo soprta todo, pero la practica es otra cosa y a pesar de los años de experiencia había bastante nerviosismo antes de poder vernos frente a frente.

    Salimos de Madrid en el comienzo del fin de semana, ilusionados pero al mismo tiempo con ese nerviosismo del que anteriormente hablaba, nerviosismo que se hizo patente cuando a falta de unos kilometros llamamos para anunciar que en pocos minutos estariamos allí. Ella no podía ni hablar, se la adivinaba tensa, suponemos que atenazada por los nervios que implica que lleguen dos desconocidos a tu casa, sumado a lo que supone la posibilidad de estar por primera vez con una pareja liberal que no sabes muy bien a que va o cuales pueden ser sus intenciones.
    Quedamos en un bar a tomar algo, primero llego ella, trasmitia muchas cosas, pero de su mirada y de su sonrisa emanaban un cúmulo de sensaciones muy dificiles de explicar. El saludo al menos para mi fué emocionante dado que sin recibir nada estabas recibiendo mucho, tenía la necesidad de dar lo que sentía y devolver lo que recibía. Un abrazo emocionado, junto con unos besos es lo que me salía de dentro. Minutos más tarde llegó él, encantador, simpatico, divertido, de los saludos habituales y formales dado el sitio donde nos encontrabamos, pasamos a las trivialidades habituales.
    Despues de esos primeros momentos nos fuimos a su casa, preciosa, más relajados todos, con unas copas de vino en la mano, que siriveron de entrada a la magnifica cena  con la que nos agasajaron y que supongo que por la emoción o quizás por lo a gusto que estabamos, en su mayor parte se quedó en la mesa. Hablabamos, reiamos, contabamos las batallitas habituales de experiencias vividas, etc. Nos sentiamos cómodos y muy bien, era nuestra casa sin serlo, así nos sentíamos. El ambiente se hizo cada vez más distendido, empezaron los primeros besos, las primeras caricias, todo en un ambiente de naturalidad dificil de alcanzar, parecía que nos conociesemos desde hacía muchos años.

    La noche avanzaba y cada vez el ambiente era más sensual y cargado de erotismo, la ropa sobraba, poco a poco y sin colocar (ellos saben de que va) quedaba tirada por el suelo de la casa. El sexo se hizo presente entre los cuatro de una manera facil, comoda, sin forzar nada, pasando una de las mejores veladas que hayamos podido vivir. Dulzura, sensualidad, delicadeza todo mezclado en una coctelera daban como resultado una noche de sexo que fue emocionante y muy excitante, las seis de la mañana marcab el reloj y parecía que solo hubiesen pasado unos minutos desde que llegamos.
    Contamos esto como prueba de que sigue habiendo parejas deliciosas, dulces, que viven su sexualidad con intensidad pero sobre todo siendo personas y amigos. Como dice el típico tópico, el que da todo lo que tiene no está obligado a más y ellos nos dieron todo, hasta sus cuerpos.
    Puedo parecer cursi u otros calíficativos aún peores, da igual, quien piense que el ambiente liberal es solo sexo, está en su derecho de pensar y actuar así, jamás lo criticaremos, pero con toda certeza se están perdiendo a personas como ellos.

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